La Segunda, 20 de junio de 2019

Bajo este título el Sr Felipe Agüero nos indica que las oportunidades en el sector defensa se producen porque se va a discutir un sistema de financiamiento de adquisición de material y desarrollo de capacidades estratégicas distinto a la Ley del Cobre y eliminar los pisos mínimos existentes para el presupuesto corriente. En el artículo desliza que su visión de una oportunidad en defensa radica en cómo quitarle recursos a la función defensa nacional.

Estamos de acuerdo que existe una gran oportunidad en defensa, pero estamos en desacuerdo de que esa oportunidad se dé sólo por la discusión del financiamiento. La oportunidad está dada por el cambio radical que se ha producido en el último tiempo en el escenario internacional y su potencial impacto en el país, que depende de condiciones estables para su comercio exterior, desarrollo y bienestar, en cual las FF.AA. son clave.

En un mundo global, donde la inestabilidad de una región o de un país pueden producir desde crisis humanitarias hasta colapsos estatales que permitan la instalación de organizaciones criminales transnacionales, ¿qué rol le vamos a asignar a nuestras FF.AA.? Ni hablar de nuestra vulnerabilidad ante ciberataques. ¿Necesitamos mantener un servicio militar o migrar a FF.AA. completamente profesionales y altamente tecnificadas?

El control político sobre las FF.AA. no puede estar representado solamente por los recursos que se les asignan. Esa es la antítesis de la responsabilidad de mando que recae sobre el poder ejecutivo. La oportunidad en defensa está dada porque es el momento de trabajar en conjunto las políticas de relaciones exteriores y de defensa. Por definir las FF.AA. que queremos y las áreas de misión les vamos a asignar. Qué vamos a entender por polivalencia y hasta dónde la vamos a extender.

A partir de esas definiciones políticas, recién podemos empezar a hablar de estructuras de fuerza, de capacidades estratégicas, personal y administración de talentos. Una vez completadas todas esas tareas estaremos en condiciones de ejercer un verdadero control sobre la variable de los recursos, donde los pisos mínimos son un horizonte de certeza ante un mundo en el cual aumenta el riesgo geopolítico, como consigna el informe “Asia-Pacific regional security assessment 2019” del IISS, por ejemplo.

La verdadera oportunidad en defensa está en desterrar la añeja visión que todo se reduce a asignación de recursos y entender que en el siglo XXI se requiere de otros estándares de control político. Las FFAA, que están para prevenir conflictos y aportar a la paz, son parte de este esfuerzo conjunto de todo el país y la sociedad civil debe hacerse parte. La oportunidad en defensa está dada ahora para entrar al debate sin sesgos de cuál es la defensa que Chile necesita.

Juan Pablo Toro

Director ejecutivo AthenaLab

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