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CONVERSATORIO | AthenaLab articula diálogo ártico-antártico entre Chile y Canadá

2 de Abril de 2025
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CONVERSATORIO | AthenaLab articula diálogo ártico-antártico entre Chile y Canadá

“Los polos opuestos se atraen”. Bajo este concepto, AthenaLab organizó el 31 de marzo un conversatorio en sus oficinas de Valparaíso, con el propósito de compartir experiencias sobre el Ártico y la Antártica entre Canadá, el país más septentrional del mundo, y Chile, el más austral.

El diálogo también aprovechó la recalada del patrullero “HMCS Margaret Brooke”, en el marco de la operación Projection 2025, una misión histórica al ser la primera circunnavegación de América del Sur y la primera visita a la Antártica realizada por un buque de la Marina Real Canadiense.

Con diferencias y similitudes, el Ártico y la Antártica enfrentan desafíos comunes, como la intensificación del cambio climático y la competencia geopolítica. Dado que Chile y Canadá son democracias que apoyan el orden internacional basado en reglas y están comprometidos con la protección del medio ambiente, todo parece indicar que respaldar una gobernanza basada en normas en las regiones polares es la mejor opción para ambos, sin que ello sea impedimento para mejorar la presencia e infraestructura nacional de forma constante y consistente.

Al abrir las intervenciones, la embajadora de Canadá en Chile, Karolina Guay, destacó la convocatoria del encuentro, ya que permite explicar que su país está más presente en la Antártica de lo que se cree a través de sofisticados equipos, investigaciones científicas de larga data y personal que presta servicios logísticos a compañías privadas y también a recientes expediciones, como la protagonizada por el “HMCS Margaret Brooke”.

Resaltó también la firma de un reciente memorando de entendimiento entre el Instituto Antártico Chileno (Inach) y el Polar Knowledge Canada, para dar un carácter permanente al intercambio científico entre los países.

Según Guay, a pesar de las diferencias evidentes, existen puntos de conexión entre el Ártico y la Antártica, como los desafíos que presenta una geopolítica más competitiva, un cambio climático que se manifiesta más intensamente, y la necesidad de preservar recursos naturales. Sostuvo, además, que en este escenario, Canadá y Chile pueden compartir muchas experiencias.

Luego, el senador Kenneth Pugh, quien preside el comité parlamentario binacional, agregó que existen similitudes entre Chile y Canadá, las que deben llevar a estrechar relaciones, como el posicionamiento en el teatro del Pacífico, las extensiones de sus líneas costeras y las preocupaciones que despiertan las acciones de China.

Recordó el intercambio entre las armadas en términos de entrenamiento, cooperación y modernización de plataformas como un activo. “Los países que confían entre sí en el mar pueden confiar en tierra también”, expresó. Y añadió que ahora procede buscar nuevas áreas de cooperación profunda, con un país que ya es el primer inversionista directo en Chile.

A su turno, el director ejecutivo de AthenaLab, Juan Pablo Toro, repasó las conclusiones del Documento de Trabajo N.º 30, “Actualización geopolítica del territorio chileno antártico”, donde se afirma que, si bien el Sistema del Tratado Antártico (STA) ha proporcionado un modelo de gobernanza colectiva eficaz y favorable a los intereses de Chile, no existen garantías de que vaya a perdurar. Todo lo contrario, la presión geopolítica sobre el último continente descubierto sólo parece aumentar con el tiempo y se se erige como una preocupación el uso dual de tecnologías en el plano civil-militar.

“Para el Estado chileno, surgen importantes desafíos. Uno de los más evidentes es la necesidad de habitar la Antártica con mayor decisión y más al sur. El aislamiento extremo, las condiciones climáticas cambiantes y severas, y la necesidad de viajar grandes distancias sin comunicaciones fiables constituyen el contexto natural del continente blanco. Pero es una obligación nacional estar presente”, aseguró.

Explicó que a la hora intentar de avizorar el futuro de la Antártica, resulta inevitable mirar hacia el norte, donde se encuentra el otro polo. A pesar de sus características únicas y distintas, ambas regiones sufren impactos similares debido al cambio climático y la competencia geopolítica. Entender el caso de Canadá resulta muy útil para Chile, estimó Toro, ya que es una democracia liberal que controla el 40% del Ártico, respeta el orden internacional basado en normas y promueve la apertura de mercados, al igual que Chile. Por lo tanto, existe una comprensión similar del rol de los polos en el plano internacional.

En su intervención, la ministra de Relaciones Exteriores subrogante, Gloria de la Fuente, enfatizó el compromiso de Chile con extender su presencia hacia la profundidad del continente blanco, donde hoy se cuenta con una base estival en Glaciar Unión, y admitió la necesidad de habitar la profundidad del espacio soberano de Chile hacia el Polo Sur, lo que deber ser parte de una política de Estado. De hecho, ella visitó el extremo más austral del país en compañía del presidente Gabriel Boric.

De la Fuente enfatizó que el territorio antártico es parte fundamental de la soberanía nacional, así como un área geográfica que es una reserva natural consagrada a la paz e investigación científica. Además, acentuó el papel de las Fuerzas Armadas como operadores antárticos, sin las cuales sería imposible desarrollar la presencia e investigación científica.

“Si bien Chile es un país mediano a nivel internacional, es a la vez una potencia regional antártica”, dijo la subsecretaria de Relaciones Exteriores. Abogó por incluir la proyección de Chile en el continente dentro un plan estratégico de largo plazo, ya que es “importante tener una visión de Estado en este tipo de temas”.

En cuanto a Canadá, sostuvo que el país tiene mucho que aprender de su experiencia en el Ártico, puesto que “en un mundo globalizado e interdependiente (…), uno debe interesarse en lo que ocurre en otras regiones”. Por ejemplo, ambos polos sufren tensiones geopolíticas y son clave para la regulación del cambio climático.

“Creemos estar en condiciones de aportar en un sentido sustantivo al mayor despliegue científico y operativo que Canadá está interesado en realizar en las latitudes antárticas. Chile es un socio imprescindible para cualquier país o programa científico que desee operar en la Antártica occidental y en especial en la Península Antártica; y estamos confiados en que la comunidad de valores y la extensa amistad que tenemos con Canadá pueda también materializarse en estas materias”, afirmó la subsecretaria, quien resaltó el soporte logístico prestado al buque de HMCS Margaret Brooke” en su reciente visita a la isla Rey Jorge.

Al respecto, la comandante del buque, capitán de fragata Teri Share, agradeció el respaldo recibido en una navegación que calificó como “única”, puesto que nunca una embarcación de la Armada Real de Canadá había llegado hasta un punto tan austral.

El jefe de la División Antártica de la Armada de Chile, capitán de navío Carlos Rodríguez, sostuvo que entre las múltiples tareas que realiza la marina para reforzar la soberanía nacional en el continente, una de ellas justamente es ayudar a la navegación segura de embarcaciones extranjeras.

En la penúltima intervención, Luis Valentín Ferrada, académico de la Universidad de Chile e investigador principal del Instituto Milenio BASE, hizo ver que la actual coyuntura geopolítica mundial está contaminando la discusión antártica, que solía darse más bien en términos cooperativos.

Por eso, explicó Ferrada, cuando se ha decidido no apoyar por consenso a Bielorrusia para acceder a la condición de miembro consultivo del STA, debido a su respaldo a las acciones bélica rusas contra Ucrania, esto ha redundado en el bloqueo de la postulación canadiense en contraprestación, a pesar de que este país sí reúne todas las condiciones, como realizar actividades científicas y adelantar expediciones al continente blanco. Como ahora se “politiza el STA”, concluyó el experto en derecho antártico, Ottawa tendrá que esperar par ver concretada su aspiración.

Al cerrar el conversatorio, el jefe de estudios de AthenaLab, John Griffiths, destacó losesfuerzos de Chile desde sus orígenes hacia el continente antártico. Esto sería producto de una visión geopolítica temprana que parte con el Libertador Bernardo O’Higgins y que continúa a través del tiempo con personajes como el general Manuel Bulnes, el general Ramón Cañas Montalva y el diplomático Óscar Pinochet de la Barra.

También destacó que la mayoría de los presentes reconocen que la actual transformación del orden internacional tiene un impacto en la Antártica, ante lo cual es necesario enfatizar los legítimos derechos de Chile en el espacio definido como soberano, y resaltó las bondades de la cooperación con Canadá en asuntos polares.

Luego de que el moderador Matías Purcell, profesor de la Academia de Guerra Naval, diera término al conversatorio, AthenaLab hizo entrega de un cuadro a la comandante Teri Share, que recuerda la primera navegación del “HMCS Margaret Brooke” por aguas antárticas chilenas. La obra del pintor Edgard Stephens fue posteriormente exhibida en una recepción protocolar en la cubierta de la embarcación.

Equipo AthenaLab

Valparaíso, 31 de marzo de 2025

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