La Tercera, 21 de octubre de 2019

Señor Director:

En las circunstancias que vive el país, conviene recordar el propósito de las fuerzas armadas, las que tienen como función principal la defensa del territorio, el mar de Chile y la protección de los intereses nacionales donde sea que estén ubicados. La realización de lo anterior nos permite ser soberanos, independientes políticamente, disfrutar de la democracia y avanzar hacia un desarrollo sustentable inclusivo que incluya a todos los chilenos.

La Constitución en su artículo 101 indica que las fuerzas armadas existen para la defensa de la patria y son esenciales para la seguridad nacional. Los eventos recientemente ocurridos indican que la seguridad nacional no solo puede estar en riesgo producto de la posible agresión de otros países, sino también por factores internos y externos o lo peor, la suma de ambos.

Las fuerzas armadas son requeridas cuando circunstancias excepcionales que van desde la guerra hasta desastres naturales demandan sus servicios, ya sea para defendernos de la agresión externa, restablecer el orden cuando el desorden supera a las fuerzas de orden y seguridad, o bien sea ayudar a los chilenos afectados por las inclemencias de la naturaleza.

Las fuerzas armadas reportan al poder ejecutivo, que es un poder civil y político. Actúan por instrucciones del presidente de la Republica y no se mandan solas. Cuando intervienen en circunstancias de excepción es porque así se les ordena, y es por ello que dejemos que los jefes de la defensa realicen su trabajo, que en esta oportunidad es de reimponer el orden y la seguridad pública, pero no les pidamos que se comporten como políticos o les pasemos la cuenta por decisiones políticas que ellos no tomaron.

Cuando intervienen las fuerzas armadas es porque claramente el resto de las soluciones políticas demostraron ser inefectivas.

Richard Kouyoumdjian Inglis
Vicepresidente AthenaLab

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