La Tercera, martes 21 de mayo de 2019

Este fin de semana la Marina realizó el rescate nocturno de Verónica Blanco Errázuriz, quien llevaba varias horas al garete en su tabla de windsurf en condiciones complicadas de mar a varias millas de la costa en el sector de Pichidangui.

Lo hizo usando un helicóptero de combate con capacidad de operar nocturno y una tripulación altamente entrenada. Esto es un ejemplo de polivalencia y una forma muy apropiada de rendir homenaje a Prat, Condell y sus tripulaciones.

Es un acto arriesgado que sigue el ejemplo y la impronta de Cochrane, pero que se pudo realizar porque en ese minuto estaba disponible el material con capacidad de operación nocturna, lo que no siempre es una realidad.

Debemos asegurarnos que la Marina y su dirección del territorio marítimo dispongan de suficientes helicópteros con capacidad de realizar rescates 24×7 en cualquier parte del mar de Chile.

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