El Mercurio de Valparaíso, jueves 5 de septiembre de 2019

Recientemente hemos sabido que no a todos los diplomáticos chinos les enseñan la virtud de la prudencia. Hay uno de ellos que, por no ser prudente, le salió el tiro por la culata y aprendió que por la boca muere el pez. Lo interesante es que a pesar de todo lo anterior, persiste en ser imprudente y en demostrar falta de tacto, tino y criterio.

Si quedamos espantados con las instrucciones de Mike Pompeo, la versión china está resultando ser más sorprendente y compleja. No sólo nos está impactando en lo económico la guerra comercial, sino también en lo político y lo diplomático, y quizás más temprano que tarde, tendremos que aprender a navegar estas aguas tormentosas.

Richard Kouyoumdjian Inglis
Vicepresidente AthenaLab

Fuente: El Mercurio de Valparaíso

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