Abordar la evolución conceptual de las nociones de seguridad y defensa, durante las casi tres últimas décadas –desde la caída del muro en 1989–, continua siendo un desafío intelectual, ante la evidente ampliación de la noción de seguridad, motivada entre otros factores por las fuerzas desatadas por la globalización, como principal fenómeno del escenario internacional, aún en pleno desarrollo. Dicha ampliación ha evolucionado desde una centrada en la planificación, preparación y empleo de la fuerza militar (en su versión restrictiva), propia de gran parte del periodo de Guerra Fría,  a una que establece que es afectada por todo fenómeno relacionado a factores políticos, económicos, sociales y ambientales (en su versión amplia).

Podemos expresar que a la fecha, no existe en la teoría de relaciones internacionales un consenso respecto de una noción compartida de seguridad, así como tampoco en el campo de los estudios estratégicos y los propios del ámbito de los estudios de seguridad. Por otra parte, si revisamos los principales acuerdos de cumbres  regionales, podemos advertir que en Octubre del 2003, en la Conferencia Especial de Seguridad desarrollada en México, si se logró consensuar una definición del término de seguridad, la que no necesariamente se ha plasmado en las publicaciones, políticas o documentos oficiales, de los países integrantes del continente americano, así como tampoco ha cobrado fuerza por su propia debilidad conceptual, al favorecer una noción multidimensional[1] que considera fenómenos políticos, económicos, sociales, de salud y ambientales, dentro de la noción de  seguridad. De esta manera, la noción de seguridad propuesta es omnicomprensiva, abordando fenómenos más relacionados con el desarrollo y bienestar que con fenómenos propios de una noción de seguridad más acotada. Adicionalmente, toda noción que no explica sus limites o que encuentra dificultades para plantear lo que no es, carece de valor en cualquier disciplina.

En síntesis la noción de seguridad se ha ampliado, pero en ningún caso se ha profundizado, lo que evidentemente le resta valor conceptual, siendo un término que se mantiene altamente debatido e ideologizado, tanto a nivel global, como regional. Chile no escapa a esa realidad.

En consecuencia para abordar el desarrollo del presente trabajo, respecto de la revisión conceptual de las nociones de seguridad y defensa, nos abocaremos a la revisión de las principales teorías de relaciones internacionales, así como revisar los acuerdos más importantes firmados a nivel regional.


[1] OEA. Declaración sobre Seguridad en las Américas. México. Octubre 2003. Parte II. Artículo 4, letras i) y j). Resulta complejo saber que no es la seguridad cuando todo fenómeno se considera dentro de su ámbito.


John Griffiths Spielman
Jefe del Área de Estudios en Seguridad y Defensa. Doctor en Estudios Americanos.

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