“Hay un riesgo, usar la fuerza es complejo. Lo que pasa es que aquí no se hizo la preparación para el uso de la fuerza en estados de excepción, de estados de emergencia y de estados de sitio. Y, sin duda, es un problema”, plantea.

Como jefe del área de estudios en seguridad y de defensa de AthenaLab -centro de estudios especialista en la materia-, el exjefe del Estado Mayor General del Ejército, John Griffiths, entrega su visión sobre el rol de las FF.AA. en medio de la crisis.

Griffiths renunció al Ejército en 2018 al verse implicado en el caso que investiga irregularidades en compras de pasajes en la institución. Desde entonces trabaja en el think tank que, según se lee en la página web, se relaciona con las autoridades de gobierno chilenas responsables de la gestión de la defensa nacional.

¿Qué rol deben tomar las Fuerzas Armadas en una situación como la que vive Chile?

Siempre van a tomar el rol que el nivel político les asigna y eso es lo más importante de aclarar. Las FF.AA. no se mandan solas, son un instrumento de poder del Estado y se usan cuando el nivel político resuelve usarlas. Por algo son instituciones jerarquizadas y no deliberantes; si el nivel político les dice ‘salgan a la calle’, deben salir, tienen esa obligación.

¿Qué tan incómodo puede ser para un militar salir a controlar el orden público, tomando en cuenta que no es su principal rol?
Es evidente que no es agradable ni es la misión que a un militar le gustaría cumplir. Los militares se preparan para usar la fuerza en caso de defensa de la patria y cuando vas al orden público, de alguna u otra forma, usas esta fuerza en contra de ciudadanos que son los que tú juras defender: es un asunto bien complejo, no es fácil, en lo absoluto. Pero si te toca cumplir esa misión, uno la cumple asumiendo que el bien a preservar es el orden público y el estado de derecho.

En este caso se decretó estado de emergencia durante 10 días. ¿Con qué preparación salieron los militares a la calle?
Si los militares salen a cumplir funciones de orden interior en un estado de emergencia tienen que estar las reglas del uso de las fuerzas para ese fenómeno y yo no las conozco.

Existen reglas del uso de fuerza del 2012…

Sí, pero son de estado de catástrofe o ¿para qué fueron hechas? Esto es lo importante: tienes que tener reglas de uso de las fuerzas distintas para cada momento, porque cada naturaleza del fenómeno es diferente. Lo importante es asegurar que una persona que sale a cumplir una misión tenga claro cuál es la línea roja de usar la fuerza. Si te pasas de la línea roja, asumes en los tribunales. Por eso es muy necesario que se creen reglas del uso de la fuerza para estos efectos.

¿Qué le parece el proyecto de infraestructura crítica?
Es una opción novedosa y moderna. Estamos hablando de una situación en que se han destruido bienes públicos y el Estado tiene instrumentos para recuperar el orden público. Me pongo en el lugar del Gobernante que tiene que asegurar servicios básicos, como agua, electricidad, transporte y qué mejor que los militares, circunstancialmente, controlen esa infraestructura y permitir que Carabineros ponga los recursos en el orden público.

¿Qué pasa con el uso de la fuerza en este caso?
Bueno, hay un riesgo, usar la fuerza es complejo. Lo que pasa es que aquí no se hizo la preparación para el uso de la fuerza en estados de excepción, de estados de emergencia y de estados de sitio. Y, sin duda, es un problema. Nosotros hemos ido ganando experiencias en orden público en misiones de paz, pero también el Ejército tiene soldados conscriptos, entonces cuando se saca al Regimiento Buin, por ejemplo, hay soldados que ingresaron hace un par de meses. Y eso es un tremendo problema. Y es ahí donde se tiene que ver a qué militares pongo en la calle.

¿En este caso es necesario redactar reglas específicas?

Como este es un fenómeno nuevo, es necesario generar nuevas reglas del uso de la fuerza. Para estas circunstancias asumo que se están redactando las reglas a través de un comité técnico que esta viendo la naturaleza de la forma en que se va a usar la fuerza y, en consecuencia, una vez que estén listas las reglas habrá que difundirlas, entrenarlas y ejercitarlas. Una cosa es redactar las reglas y otra es que estén internalizadas. Al final del día es el entrenamiento lo que te da la seguridad de que la gente va a reaccionar como tú quieres y eso amerita disciplina, práctica de las normas.

¿Pueden las FF.AA. opinar al momento de redactar las reglas?
Claro. Estuve 40 años en el Ejército y jamás tuve dudas de que el poder político es el que resuelve, pero eso no me inhibe como general o como integrante del alto mando de decir ‘esta es nuestra propuesta’, ‘esto es lo que creemos es lo mejor’. La responsabilidad del militar es siempre asesorar al nivel político. Nada puede inhibir al militar, en una sociedad democrática moderna, de expresar su opinión profesional. Distinto es que una vez que el nivel político resuelva qué hacer, el militar está obligado a cumplir, aunque sea distinto a lo que él propuso; en consecuencia, las responsabilidades son del nivel político. D

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